jueves, 19 de abril de 2012

El truco del cerebro que nos permite oír selectivamente

Ahora científicos en Estados Unidos lograron entender cuáles son los mecanismos que subyacen a este "oído selectivo", cuando oímos sólo lo que queremos escuchar e ignoramos lo que no nos conviene oír.

El estudio, dicen los científicos en la revista Nature, es un avance importante en el entendimiento de cómo el cerebro humano procesa el lenguaje.Descubrieron que el cerebro puede utilizar filtros que permiten seleccionar sonidos en ambientes ruidosos, como la conversación de una sola persona en una fiesta o una multitud, e ignorar el resto.
Desde hace tiempo se sabe que los seres humanos somos capaces de escuchar selectivamente, incluso se ha acuñado un nombre para este proceso, el "efecto de la fiesta de coctel".
Aunque se conoce esta capacidad humana de extraer un sonido especial en un ambiente sonoro, hasta ahora no se había logrado entender cómo son los procesos que nos permiten llevarla a cabo.
"Los mecanismos de cómo funciona este efecto en el cerebro no se conocen con claridad" explica a la BBC el doctor Edward Chang, profesor de neurocirugía de la Universidad de California en San Francisco, quien dirigió la investigación.
"Y nuestro objetivo era entender cómo el cerebro lleva a cabo este proceso, en qué región cerebral ocurre y que otros factores están involucrados, por ejemplo, qué tan rápido pasa nuestra atención de un hablante a otro".

Realizan trasplante celular que restaura la visión

Científicos británicos lograron restaurar la visión de ratones ciegos con un trasplante de células en la retina.
Lo hicieron inyectando fotoreceptores, que son las células especializadas de la retina que recubren la superficie interior del ojo y se encargan de convertir la luz en impulsos nerviosos que son enviados al cerebro.


Células fotoreceptoras (verde) trasplantadas en la retina (Foto: Robin Ali/UCL)La pérdida de fotoreceptores es la principal causa de ceguera en muchas enfermedades oculares humanas, como la degeneración macular vinculada a la edad, la retinitis pigmentosa y la ceguera vinculada a diabetes.
Y los investigadores creen que este tipo de trasplante podría conducir a nuevos tratamientos que restauren la visión a millones de pacientes que sufren estos trastornos.
El estudio, llevado a cabo por científicos de la Universidad de Londres y el Consejo de Investigación Médica (MRC) del Reino Unido, aparece publicado en la revista Nature.
Hay dos tipos de células fotoreceptoras, conos y bastones, y cada uno de éstos contribuye a utilizar la información que llega al ojo para convertirla en una representación visual, es decir, en la visión.
Se pensaba que una vez que se pierden los fotoreceptores ya no podían reemplazarse. Pero este estudio demuestra que sí es posible restaurar su función.

Información visual

Aunque se están llevando a cabo muchas investigaciones para encontrar formas de prevenir o retrasar la pérdida de fotoreceptores, el nuevo estudio está dirigido a ayudar a los pacientes que ya han perdido estas células.
Los científicos llevaron a cabo pruebas con ratones que tenían enfermedades oculares degenerativas similares a las que desarrollan los humanos debido a la pérdida de fotoreceptores funcionales.
En el estudio los científicos inyectaron directamente células fotoreceptoras de ratones jóvenes y sanos en las retinas de ratones adultos que carecían bastones funcionales.
Los fotoreceptores de bastón son particularmente importantes ya que permiten procesar la información visual en la oscuridad debido a su extrema sensibilidad incluso en los niveles más bajos de luz.
Después de un período de entre cuatro y seis semanas, los científicos observaron que las células trasplantadas -que eran inmaduras- comenzaron a funcionar casi tan bien como los fotoreceptores de bastón normales.
Y ya habían formado las conexiones que se necesitan para transmitir la información visual al cerebro.
Para comprobar su funcionalidad los investigadores probaron la vista de los ratones en un laberinto iluminado con luz tenue.
Observaron que los que habían recibido el trasplante de bastones pudieron utilizar una clave visual que se les presentó para encontrar rápidamente una plataforma escondida en el laberinto.
Los ratones que no habían sido tratados sólo pudieron encontrar la plataforma después de una extensa búsqueda en el laberinto.
El mismo equipo de científicos ya había demostrado en otro estudio que es posible trasplantar fotoreceptores en retinas de ratones adultos siempre y cuando las células se originaran de animales recién nacidos cuyas retinas todavía no estaban totalmente formadas.

Los planes hidroeléctricos que pueden poner en riesgo a la Amazonia

El gran número de represas que los gobiernos de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú planean construir en los ríos tributarios del Amazonas podría tener un serio impacto ecológico para toda la región, según un nuevo estudio.



Río Napo Foto: SPL
La investigación fue dirigida por Matt Finer, del Centro para la Legislación Ambiental Internacional, Center for International Environmental Law, en Washington D.C., y evalúa el impacto conjunto de más de 150 embalses considerados por los gobiernos mencionados.

"Los resultados del estudio son muy preocupantes dada la conexión crítica entre las montañas andinas y las planicies amazónicas", señaló Finer.El 60% de las represas podría afectar el flujo vital de los ríos que corren desde los Andes y alimentan el Amazonas, según el documento, publicado en la revista científica PLoS ONE.
"No parece haber planes estratégicos sobre las consecuencias potenciales de perturbar una conexión ecológica que ha existido durante millones de años".

"Aumento de más de seis veces"

Finer y sus colegas consideraron represas planeadas en seis grandes ríos tributarios del Amazonas: Caquetá, Madeira, Marañon, Napo, Putumayo y Ucayali.
El investigador dijo a BBC Mundo que consideró para el estudio "todas las represas hidroeléctricas planeadas con capacidad de más de 2 MW. Contabilizamos 151 proyectos".
"Cerca del 40% ya están en etapa avanzada de planeamiento, es decir, ya existen procesos contractuales. El número representa un gran aumento, ya que actualmente existen 48 represas con capacidad de más de 2 MW en la Amazonia andina".
"Lo que es crucial destacar es que 53% de las represas nuevas serían de 100 MW o más y esto es un aumento de más de seis veces en el número de represas de gran tamaño. Actualmente, por ejemplo, sólo existe un gran embalse de más de 1.000 MW en la Amazonia andina, pero hay planes para otros 17", señaló Finer a BBC Mundo.

"Conexión íntima" entre Andes y Amazonia

El río Amazonas ha estado "íntimamente vinculado a las montañas de los Andes durante más de 10 millones de años", dijo Finer.
"Los Andes proveen la gran mayoría de los sedimentos, nutrientes y material orgánico al Amazonas, alimentando un ecosistema que es uno de los más productivos del planeta. Muchas de las especies de peces de importancia económica desovan solo en ríos alimentados por los Andes".
El estudio también señala que más del 80% de las represas planeadas contribuirían a la deforestación como consecuencia de la construcción de carreteras o la inundación de terrenos.

La población de pingüinos en la Antártida es el doble de lo que se pensaba

La población de pingüinos emperador que habita en la Antártida es el doble de lo que se pensaba, según un estudio elaborado por científicos británicos gracias a la tecnología de imágenes por satélite.
Pingüinos emperador en la Antártida. | Reuters
Los expertos de la Investigación Antártica Británica (BAS, en sus siglas en inglés, el operador nacional antártico del Reino Unido) emplearonimágenes de muy alta resolución para calcular el número de colonias de pingüinos en la costa de la Antártida, así como el de ejemplares.
Según su recuento, la población actual de pingüinos emperador asciende a 595.000 ejemplares, una cifra que casi dobla las estimaciones previas, que situaban su número entre los 270.000 y los 350.000, informa en su último número la revista científica estadounidense 'Public Library of Science ONE' (PLoS).
Esta especie, la de mayor tamaño y peso de todos los pingüinos, se agrupa en grandes colonias en la Antártida. Los expertos estiman ahora que hay 44 colonias, siete más que las conocidas hasta la fecha.
Las poblaciones resultan claramente visibles para el satélite gracias a suplumaje blanco y negro, que destaca sobre el hielo. Este es el primer censo exhaustivo de esta especie que se ha llevado a cabo desde el espacio, según explicó Peter Fretwell, autor principal del estudio.

Impacto del cambio climático

"Los métodos empleados suponen un enorme paso adelante para la ecología de la Antártida" porque son seguros y eficientes y tienen poco impacto medioambiental, señaló por su parte Michelle LaRue, de la Universidad de Minnesota (EEUU), coautora del estudio.

Aunque los pingüinos emperador no son una especie amenazada, las investigaciones actuales indican que se verán gravemente afectados por el cambio climático.
Este tipo de estudios, que pueden ser repetidos con regularidad, permitirán conocer con mayor exactitud los peligros que se ciernen sobre esta especie, según otro de los coautores del estudio, el biólogo de BAS Phil Trathan.
Los científicos temen que el alza de las temperaturas en algunas regiones de la Antártida registrada al inicio de la primavera cause una pérdida de hielo marino que perjudique a los pingüinos, especialmente a los que viven en las zonas más al norte.
"Las investigaciones más recientes nos hacen temer un descenso importante en el número de pingüinos emperador durante el próximo siglo, pero los efectos del calentamiento en la Antártida son regionales e irregulares y en el futuro prevemos que las colonias más al sur se mantendrán", comentó Trathan.

Unos obreros descubren los huevos de dinosaurios más grandes

Un equipo de obreros y geólogos rusos ha anunciado el hallazgo, en la región de Chechenia, de unos huevos de dinosaurio fosilizados que, según aseguran, son los más grandes que se han encontrado hasta ahora en todo el mundo. "Hasta ahora hemos encontrado unos 40, pero puede haber más debajo de la tierra", ha señalado Said-Emin Dz habrailov, geólogo de la Universidad de Chechenia, según informa Reuters.
Los huevos de dinosaurios encontrados en Chechnyam, Rusia. |ReutersEl hallazgo tuvo lugar por un grupo de trabajadores que estaban picando en una ladera para construir un camino, cerca de la frontera con Georgia, en las montañas del Cáucaso. Enseguida, los geólogos se percataron de que las formaciones lisas y ovaladas que presentaban las rocas, y se extendían desde los 25 centímetros al metro de longitud, podían ser fósiles de huevos de los extintos reptiles del Jurásico.
Dz habrailov señaló que es necesario un estudio paleontológico para determinar la especie de dinosaurio que los habría puesto y destacó que el Gobierno de la región "está impaciente" porque este hallazgo pueda cambiar la imagen internacional de región violenta que tiene Chechenia por otra que pueda atraer a los turistas.
Sin embargo, una paleontóloga de Moscú, Valentina Nazarova, ha puesto en duda el hallazgo y no cree que los dinosaurios vivieran nunca en las montañas del norte del Cáucaso. "Los dinosaurios no dejaban huevos mientras saltaban por las montañas, lo siento por ellos", ha dicho.
No obstante, desde Chechenia aseguran que son huevos y que esperan poder estudiarlos con profundidad en los próximos meses.

Los cráteres pueden ser nichos de vida en Marte

Los cráteres provocados por impactos de asteroides son uno de los lugares elegidos por los astrobiólogos para encontrar rastros de vida primitiva que también podrían existir en otros paletas, como el vecino Marte.
Recreación del impacto de un meteorito y el cráter que produce. | Nicolle Rager-Fuller/NSFAhora, un equipo de investigadores escoceses, dirigidos por Charles Cockell, de la Universidad de Edimburgo, acaban de descubrir, en uno de estos inhóspitos entornos, colonias de microbios. Se trata del impresionante agujero dejado por un impacto ocurrido hace 35 millones de años, que tiene 85 kilómetros de diámetro y 1,5 de profundidad.
Para los astrobiólogos, estos resultados son una prueba más de que estos cráteres son un importante refugio profundo para microorganismos que buscan protegerse de los avatares que hay en la superficie, más afectada por el cambio estacional, desde grandes calentamientos globales a edades deehielo.
Pero no sólo en la Tierra tienen esta función, sino que, como publican en la revista 'Astrobiology' esta semana, estos cráteres también puedenocultar vida en Marte, por lo que creen que habría que perforar en la superficie de este planeta para comprobar si existe o no.
Los investigadores de la universidad de Edimburgo perforaron casi dos kilómetros bajo el cráter de Chesapeake. Encontraron que los microbios estaban distribuidos de forma irregular por las rocas,lo que sugiere que el medio ambiente continúa cambiando 35 millones de años depués del impacto.

Fracturas profundas

Aunque el calor generado por la colisión habría matado toda la vida de la superficie, entre las grietas de las rocas más profundas habría agua y suficiente alimento para que la vida pudiera salir adelante. De hecho, son microbios que se alimentan de elementos como el hierro, que está en las propias rocas.
"Las zonas con fracturas más profundas de estos cráteres son un refugio seguro en el que los microbios puedan prosperar mucho tiempo. Son unos resultados que sugieren que bajo los múltiples cráteres marcianos existen lugares prometedores para buscar vida", dice Cockell en un comunicado.
Jesús Martínez-Frías, del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC), y que ha colaborado con Cockell en trabajos anteriores, recuerda que los impactos de asteroides son "lugares privilegiados" para buscar vida extraterrestre. "Por ello todas las misiones a Marte se dirigen a los cráteres, donde puede haber una biosfera profunda de microorganismos quimiosintéticos".
El invetigador del CAB cree que esta biosfera profunda, a varios kilómetros de profundidad, también hay que buscarla en la Tierra. "Los impactos destruyen pero, al mismo tiempo, obligan a la vida a buscar refugios y es ahí donde debemos buscarla", concluye.

El oso polar, cinco veces más antiguo de lo que se pensaba

El origen de los osos polares ('Ursus maritimus') como especie independiente tuvo lugar hace unos 600.000 años, según revela una investigación internacional en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Su historia evolutiva es, por lo tanto, cinco veces más antigua de lo que se creía hasta ahora, tal como refleja el artículo que ocupa la portada de hoy en la revista 'Science'.
Una hembra y su cría en Canadá. | H.W.
Artículos previos habían encontrado similitudes en el ADN mitocondrial (procedente de la madre) entre los osos polares y los osos pardos ('U. arctos'). Debido a ello, se asumió que la especie ártica pertenecía a un linaje escindido de sus primos marrones hace entre 166.000 y 111.000 años y que había experimentado una rápida adaptación a las condiciones polares.
La nueva investigación se ha basado en el análisis del ADN nuclear procedente de 19 ejemplares de oso polar, 18 ejemplares de oso pardo y 7 ejemplares de oso negro ('U. americanus'). Las diferencias detectadas entre los genomas indican que la especie polar y la parda divergieron de un ancestro común hace unos 600.000 años.
La investigadora en la Estación Biológica de Doñana del CSIC Jennifer Leonard, que ha participado en la investigación, explica: "Las similitudes entre el ADN mitocondrial de las dos especies podrían indicar la hibridación entre hembras pardas y machos polares, cuya descendencia se integró con la población polar".
El nuevo hallazgo supone una evolución mucho más similar al del resto de los mamíferos árticos. Leonard opina que sus adaptaciones específicas, como el pelo blanco, la piel negra y la envoltura de sus pies, "son ahora menos sorprendente". El zorro polar ('Alopex lagopus'), por ejemplo, se separó de su linaje original hace unos 900.000 años.

Pérdida de hábitat

La creencia de que los osos polares habían evolucionado en tan sólo entre 166.000 y 111.000 años suponía que dicha especie poseía una elevada capacidad adaptativa a las condiciones polares. Este cambio de paradigma sugiere que podrían ser mucho más sensibles de lo que se pensaba ante los posibles efectos del cambio climático. Esta especie no sólo se enfrenta a la desaparición de su hábitat a causa del deshielo glacial.
Leonard explica que este hecho les obliga a "colonizar regiones habitadas por los humanos donde su supervivencia se ve comprometida". La investigadora del CSIC concluye: "Si perdiéramos al oso polar en nuestra era, deberíamos preguntarnos hasta qué punto hemos dificultado su supervivencia, ya que ellos fueron claramente capaces de resistir otras épocas más cálidas en el pasado".
El artículo ha sido liderado por investigadores de Centro de Investigación en Biodiversidad y Cambio Climático (Alemania), y ha contado con la colaboración del Servicio de Pesca y Vida Salvaje (Estados Unidos) y la Universidad de Lund (Suecia).