lunes, 30 de abril de 2012

Los madrileños de hace 80.000 años comían carne y médula de elefante


Los habitantes del lugar ocupado hoy por la ciudad de Madrid se alimentaban hace 80.000 años de carne y médula ósea de elefantes, según un nuevo estudio.
Investigadores españoles que excavan en el yacimiento de Preresa, en el valle del río Manzanares, hallaron huesos de paquidermos y otros animales con marcas no documentadas hasta ahora, dijo a BBC Mundo José Yravedra, profesor del Departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid y autor principal del estudio publicado en la revista Journal of Archaeological Science.
Marcas de corte y percusión Foto: Joaquín Panera"Estas marcas se producían al descarnar el animal, o sea, cuando para comer la carne utilizaban herramientas de piedra para cortarla y rozar el hueso"."Encontramos restos de elefantes con una particularidad que no se ha encontrado en muchos sitios y es que presentaban lo que llamamos marcas de cortes", explicó el investigador.
Además de las marcas de corte, aparecieron huesos de elefante con marcas de percusión, que se producen al golpear el hueso con un hacha de mano o canto de piedra con la intención de romperlo para comer el tuétano, la médula ósea".
"Es interesante porque es la primera vez que se documentan marcas con este fin en yacimientos paleolíticos", dijo Yravedra a BBC Mundo.

Elefantes

Yravedra y sus colegas comenzaron en 2002 las excavaciones del yacimiento de Preresa, "que pertenece a la época de los neandertales y tiene una cronología de hace 80.000 años".
Excavación en Preresa"Cuando empiezas a excavar un yacimiento nunca sabes lo que te vas a encontrar. Hallamos una concentración de herramientas de piedra asociadas a restos de varios animales, elefantes, un bisonte y un tipo de ciervo que ya está extinguido".
En la zona de Madrid donde se ubica Preresa es frecuente encontrar yacimientos con concentraciones de herramientas líticas y huesos de elefantes. "De hecho se conocen desde tiempos muy antiguos y ya desde el siglo XIX se sabía de yacimientos con restos de elefantes".
El investigador señaló que los elefantes en ese momento del Paleolítico podían ser de dos especies: el Mammuthus primigenius más conocido como Mamut, adaptado a vivir en climas más o menos glaciales, y el Paleoxodon antiqus, también llamado Elephas antiqus, una especie de elefante adaptado a climas tropicales o cálidos.
"En Madrid tuvimos los dos tipos de elefantes. Hablamos de períodos cronológicos muy largos con muchas fluctuaciones climáticas".
Los elefantes eran parecidos a los de ahora, según Yravedra, aunque eran de mayor tamaño, con una altura en la cruz de entre cuatro y cinco metros.
"Los elefantes eran herbívoros y los ecosistemas en la época templada serían parecidos a lo que tenemos hoy en día, con la diferencia de que tanto el Manzanares como el Jarama eran ríos más importantes con un volumen de agua mucho mayor".

Marte, un planeta modelado por el fuego


Los científicos han descubierto, gracias a los datos enviados por la sonda'Mars Express', de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la 'Mars Reconnaissance Orbiter', de la NASA, parte de la historia volcánica del planeta vecino. Los datos enviados durante los últimos cinco años revelan que lo que hay debajo de los volcanes, en la región de Tharsis, es lava que se volvió más densa con el paso del tiempo y también se han descubierto valles esculpidos por la lava.
Investigadores de todo el mundo tienen un gran interés en el pasado geológico de Marte porque aún no se tiene la certeza absoluta de que hubiera allí algún tipo de vida en el pasado. De hecho, en la Tierra han encontrado formas de vida que sobreviven en condiciones volcánicas extremas.
En el caso de Tharsis, los datos los recogió la 'Mars Express' cuando sobrevoló este abultamiento volcánico a Unos 300 kilómetros de altura y en datos conseguidos por la 'Mars Reconnaissance Orbiter' de la NASA.
Montes Tharsis. |ESA
Esta región se cree que tuvo una gran actividad hace entre 100 y 250 millones de años, relativamente poco en una escala de tiempo geológico. Cuando la sonda europea pasa por encima, se desvía de su trayectoria levemente, y esas perturbaciones permiten medir desde la Tierra la densidad de la corteza del planeta.
En esta extensa zona, con un abultamiento importante, se encuentra el volcán más grande del Sistema Solar, el Monte Olimpo, con una altura de 21 kilómetros. La montaña más alta de la Tierra es el Everest, que no llega a los 8,5 km. En línea con él hay otros tres montes más pequeños.
Estos volcanes están formados por basaltos, una composición que concuerda con la de los meteoritos marcianos que llega a nuestro planeta. Su densidad, según los expertos de la ESA, revela que la lava que había debajo en un principio era de poca densidad, lo que se relaciona con la existencia de agua, y luego se cubrió con otras basálticas más densas, para luego cubrirse de lavas basálticas de mayor densidad, material que conforma la capa más externa de la corteza marciana.

Afloramientos de magma

Mikael Beuthe explica, en un artículo en "Journal of Geophysical Research", que las diferentes densidades indican que hubo cambios bajo la superficie de Marte, causados por afloramientos de magma muy caliente desde el interior que se fue desplazando por cada uno de los tres montes de Tharsis, al contrario de lo que ocurre en la Tierra, donde son las placas tectónicas la que se mueven y dar lugar a cadenas de volcanes.
El Monte Olimpo, sin embargo, tendría una raíz subterránea menos densa, dado que se formó en una superficie más rígida y no hundió, lo que indica que el calor no era uniforme en la zona.
Espirales en los Valles de Athabasca, fotografiados por la 'Mars ReconnaissanceOrbiter. | NASA
A
Los tres Montes de Tharsis se encuentran sobre el abultamiento de Tharsis, mientras que el Monte Olimpo está ubicado en una de sus laderas. El mayor espesor de la corteza marciana en el centro del abultamiento podría haber actuado como una capa aislante, aumentando la temperatura y provocando la pérdida de rigidez de la litosfera. En este lugar el magma tuvo que interactuar con los materiales que forman el abultamiento, mientras que en el Monte Olimpo sólo tuvo que atravesar la capa de la corteza sobre la que también se asienta el abultamiento. Esto podría explicar las diferencias en la densidad de los volcanes.

Misteriosas espirales

También la 'Mars Reconnaissance Orbiter' de la NASA ha detectado, y así lo ha anunciado esta semana en la revista 'Science', que los Valles Athabasca, situados cerca de su ecuador, son fruto de la actividad volcánica. Hasta ahora había una discusión sobre si su origen era la lava o flujos de agua.
Vista en la distancia, recuerda a la piel de un elefante, con grandes surcos que, según Andrew Ryan y Philip Christensen, tienen largas espirales, de entre cinco y 30 metros de ancho, que no tienen que ver con el hielo. En total, han identificado 269 espirales que atribuyen a la lava, dado que son muy similares a los que hay en la superficie de las islas de Hawai.
Los investigadores también han observado que los Valles Athabasca exhiben señales de fractura y de deriva, sugiriendo que múltiples generaciones de placas estuvieron involucradas en su formación.

La NASA halla una 'mina' de hierro y manganeso en el asteroide gigante Vesta


La sonda espacial Dawn, de la NASA, ha revelado nuevos detalles acerca de la composición del asteroide gigante Vesta. Concretamente, ha descubierto abundante hierro y manganeso a temperaturas de entre -10 y -100 grados centígrados. Además, la nave ha conseguido nuevas pistas sobre los cambios de temperatura del cuerpo, así como de su estructura interna.
Los datos fueron presentados este jueves en la reunión de la Unión Europea de Geociencias en Viena, un encuentro en el que se pretende ayudar a los científicos a entender mejor los inicios del Sistema Solary los procesos que dominaron su formación.
Las imágenes de Dawn, tomadas a unos 680 kilómetros por encima de la superficie del asteroide, muestran una gran variedad de minerales en la superficie de la roca, muchos de ellos compuestos de hierro y magnesio. Esta composición se encuentra a menudo en las rocas volcánicas de la Tierra. Las imágenes también revelan brechas de rocas fundidas, que se habrían producido durante impactos contra deshechos espaciales.

Bombardeo de rocas espaciales

Uno de los autores de este trabajo, Harald Hiesinger, ha señalado que, "con este hallazgo, se podrá estudiar la variedad de mezclas de rocaque componen la superficie de Vesta en gran detalle".
Por otra parte, en el cráter Tarpeya, cerca del polo sur de Vesta, las imágenes logradas por Dawn revelaron bandas de minerales, que aparecen en las laderas escarpadas del cráter. Las capas más cercanas a la superficie del asteroide evidencian una contaminación de las rocas espaciales que bombardean el asteroide.
Mientras, las capas por debajo preservan la mayor parte de sus características originales. En este sentido, la NASA ha explicado que los "frecuentes deslizamientos de tierra en las laderas de los cráteres han puesto de manifiesto otros minerales patrones ocultos".

La genética de los primeros agricultores europeos


Parte de los genes de los actuales habitantes del norte de Europa proceden de la mezcla de dos comunidades muy diferentes que vivieron en el continente hace cinco milenios: los cazadores y recolectores primitivos y los agricultores que viajaron desde el sur hasta colonizar los territorios del norte. Así lo ha revelado el estudio del ADN de restos de ambas poblaciones, que se publica esta semana en 'Science'.
[foto de la noticia]La transición hacia una sociedad agrícola de la Humanidad se inició en Oriente Próximo hace unos 11.000 años y tardó otros 5.000 años en llegar a Europa. Estos pioneros agrícolas fueron subiendo desde el sureste hacia el norte, llegando hasta Escandinavia.
Y es allí donde un equipo de investigadores, dirigidos por Pontus Skoglund, de la Universidad de Upsala (Suecia) han encontrado ADN en los restos fosilizados de unos cazadores/recolectores y de granjeros. "Gracias a este material hemos podido demostrar el origen de la variación genética europea, que tiene su origen en la Edad de Piedra, en la inmigración de los agricultores del sur", afirma Anders Götherström, uno de los autores del trabajo.
Hasta ahora, los científicos no habían logrado una respuesta clara a la pregunta de cómo se introdujo la agricultura en Europa, si fue introducida por grupos de nómadas o si se fue extendiendo lentamente. "Nuestro éxito se debe a que accedimos a muy buen material genético, a modernos métodos técnicos y a la experiencia", afirma Götherström.

Tecnología puntera

Los investigadores secuenciaron 250 millones de pares de base de ADN a partir de cuatro esqueletos de seres humanos que vivieron en Suecia hace 5.000 años. "Unos pertenecieron a cazadores/recolectores y otros a agricultores, que vivían a menos de 400 kilómetros de distancia. Después comparamos sus datos con poblaciones modernas y encontramos que los finlandeses son más similares a los cazadores/recolectores y los granjeros a los pueblos mediterráneos", apunta Skoglund.
Conseguir ADN antiguo que no estuviera contaminado con ADN moderno requirió, apuntan, de la tecnología más puntera. El agricultor había sido enterrado debajo de un megalito y se conservaba en buenas condiciones.
"Fue interesante comprobar que ambos grupos, aunque vivían al mismo tiempo y durante más de 1.000 años, tenían unas características genéticas muy distintas", señala Matt Jakobsson, otro de los autores del trabajo, publicado en 'Science'.
La conclusión evidente es que la revolución agrícola fue dirigida por las poblaciones que llegaron desde el sur de Europa, que vivieron en vecindad con los cazadores primitivos, con los que pudieron tener algún cruce puntual, que es lo que explica la diversidad de los europeos actuales. "Hoy nadie tiene el perfil genético de los cazadores/recolectores, pero siguen estando representados en la herencia genética actual de los nórdicos", afirma Skoglund, que diseñó la metodología analítica utilizada.

jueves, 19 de abril de 2012

Cuestionan vínculo entre infección de las encías y los infartos

A pesar de que se cree que la periodontitis, la infección de las encías que causa inflamación y sangrado, puede incrementar el riesgo de infartos o enfermedad cerebrovascular, no hay pruebas que lo confirme, revela una nueva investigación.


Cepillo dental

Varios estudios recientes han afirmado que cepillarse los dientes y limpiar las encías con hilo dental regularmente puede reducir la incidencia de enfermedadrd del corazón.
Para investigar la asociación, los científicos del Centro Médico Carolina, en Charlotte, Carolina del Norte, revisaron cerca de 500 estudios publicados sobre el tema.Se nos ha dicho que las bacterias que causan la formación de placa bacteriana en las encías y provocan la periodontitis, pueden "fugarse" de la boca hacia el flujo sanguíneo y aumentar el riesgo de trastornos del corazón.
Tal como señalan en Circulation, la revista de la Asociación Estadounidense del Corazón, no encontraron evidencia de que la periodontitis incremente las tasas de las enfermedades cardiovasculares.

Marcadores inflamatorios

La periodontitis es una enfermedad bacteriana que afecta al periodonto, el tejido que sostiene los dientes y que incluye a la encía y el hueso alveolar.
A menudo comienza con la inflamación y sangrado de la encía causados por la acumulación de placa, una sustancia formada por bacteria que libera toxinas.
Si no se le trata a tiempo la infección de bacteria puede extenderse al tejido y hueso que sostiene a los dientes y provocar la pérdida de piezas dentales.
Los estudios muestran que la periodontitis, que es la principal causa de pérdida de dientes en adultos mayores de 40 años, es muy común en el mundo y se calcula que un 90% de las personas mayores de 60 años la padecen.
Con el incremento en las tasas de enfermedades cardiovasculares en todo el mundo, desde hace tiempo se ha pensado que la infección de las encías puede propagarse y tener un impacto en la salud cardiovascular.
Tal como expresan ahora los investigadores, la limpieza oral es muy importante para la salud general de una persona, pero no se encontró evidencia de que la infección de las encías afecte la salud del corazón.
Los datos disponibles, dicen, no indican por ejemplo que el cepillado de dientes, el uso de hilo dental regular o el tratamiento de la periodontitis pueda reducir la incidencia de ateroesclerosis, el estrechamiento de las arterias que puede conducir a infartos o accidente cerebrovascular.
Se sabe que tanto la enfermedad de las encías como la enfermedad cardiovascular producen compuestos que causan inflamación, como la proteína C reactiva.
Y ambos trastornos tienen también factores de riesgo comunes, como fumar, el envejecimiento y la diabetes.
Aunque varios estudios pasados parecen mostrar una fuerte asociación entre estas enfermedades, quizás no se ha tomado en cuenta estos factores de riesgo comunes.

Impresoras 3D para obtener medicinas a medida

Producir medicamentos a medida del consumidor con impresoras 3D podría ser posible en un tiempo no muy lejano.
medicinasUn equipo de investigadores de la Universidad de Glasgow, en Escocia, está poniendo a prueba una aparato de estas características.
Emplearon un sistema por valor de US$2000 para elaborar una serie de componentes orgánicos y grupos inorgánicos, algunos de los cuales se usan para tratar enfermedades como el cáncer.
Los científicos aseguran que a largo plazo este diseño podría utilizarse para elaborar medicinas a la carta.

Imprimiendo drogas

Sus inventores predicen que las compañías farmacéuticas podrían usar estas impresoras dentro de cinco años y que el público podría beneficiarse de ellas dentro de 20.
"Estamos demostrando que se pueden tomar sustancias químicas, meterlas en la impresora y generar lo que es en realidad un sintetizador químico donde las reacciones ocurren permitiéndonos obtener algo distinto al final", dijo el investigador Symes a la BBC.
"Estamos extrapolando el hecho de que en el futuro podríamos comprar químicos comunes, meterlos en algo que imprima en 3D, apretar un botón y mezclar los ingredientes y mezclarlos a través de su arquitectura, y al final obtendríamos una medicina".

Revolución en la salud

El proceso de imprimir en 3D involucra el uso de jeringuillas controladas robóticamente que construyen el objeto empleando una "tinta" con una textura de gel, donde los químicos y catalizadores se mezclan.
"Los farmacéuticos normalmente ponen químicos en una cubeta para generar una reacción", dice el profesor Lee Cronin, a quien se le ocurrió la idea.
"Es como las capas de una torta: imprimes el agente reactivo primero y luego dispones el resto de capas de químicos por encima, al final añades el líquido. El líquido va a la primera capa generando una nueva molécula que a su vez va a la siguiente capa y así hasta el final, cuando obtienes la medicina".
Hasta ahora los investigadores han usado sellantes para el baño como reactivo, y las sustancias producidas no son aptas para el consumo humano.
Pero los científicos afirman que el próximo paso será utilizar ingredientes y replicar medicinas ya disponibles en las farmacias. También esperan trabajar con ingenieros para aumentar la velocidad de impresión y su resolución.
Si es exitoso, dicen que médicos y pacientes podrían simplemente descargar recetas de internet y elaborar las medicinas que necesiten.
"Esto no sólo hará accesible a los laboratorios y pequeños negocios tecnología actualmente muy cara, sino que podría revolucionar el acceso a la salud y a la ciencias químicas en general en países en desarrollo", señalaron en un trabajo publicado en la revista Nature Chemistry Journal.

Los problemas de la vuelta a la libertad de las tortugas

Tortuga con un transmisor. | UBA la captura accidental de tortugas debida a actividades humanas le sigue un proceso de recuperación más o menos complicado en función de las lesiones que presenten. Investigadores españoles han analizado el proceso de reinserción al medio de estos animales y han descubierto que hay alteraciones de conducta en los ejemplares que sufren una rehabilitación complicada.
El estudio, publicado en 'Aquatic Conservation-Marine and Freshwater Ecosystems', ha permitido colocar transmisores vía satélite en los caparazones de 12 tortugas boba ('Caretta caretta') sanas y salvajes, y en otras seis que habían permanecido varios meses en un centro de recuperación de las Islas Baleares.
"Los seis animales del centro estaban muy tocados cuando los recogimos y tuvieron una recuperación muy lenta y complicada", explica a SINC Lluís Cardona, autor principal del trabajo e investigador del departamento de Biología Animal de la Universidad de Barcelona (UB).
Al ser puestas en libertad, tres de las tortugas rehabilitadas presentaron alteraciones de conducta. "Una seguramente se murió y las otras dos no nadaban bien y estaban muy desorientadas", asegura Cardona, quien ha comparado la adaptación al medio de estos ejemplares con el comportamiento de los doce sanos de control.
"Recibimos una señal cada vez que salen a respirar y de esta manerapodemos saber a qué velocidad nadan y la ruta que siguen", comenta el investigador. Uno de los parámetros más informativos sobre la salud del animal es el tiempo que pasa en la superficie del agua. "Las tortugas suben para respirar y termorregularse. El rato que están en superficie es un reflejo de su control de la flotabilidad", subraya el biólogo.